«Monster Jammie Dodger»
Una galleta gigante con corazón de mermelada
Imaginad la escena: sábado de Pascua, día gris y lúgubre. Acabo de enseñarle a mi novia PimpThatSnack.com y, en un arrebato de locura, decidimos que sería divertido contribuir. Tarda unos diez segundos en proponer la legendaria Jammie Dodger (Preservus Evasivus Maximus).
Una hora después tenemos provisiones, ingredientes, Dodgers normales y miniatura para estudiar y comer, y una receta de Jammie Dodger de Diana’s Desserts. Ha llegado la hora de hacerla gigante.
![]() |
Nuestros ingredientes y utensilios. Fijaos en el molde rizado de tarta (¡imprescindible para el borde ondulado!) y el cortador de corazón, además de las galletas de prueba, cruelmente diseccionadas en nombre de la ciencia. El plan era sencillo: preparar dos galletas gigantes de mantequilla, imitando cuanto pudiéramos la forma y el estilo de una Jammie Dodger. Después, unirlas con mermelada. Si el original ya es tan bueno, solo tenemos que agrandarlo. ¿Verdad? |
|
|
|
Batimos la mantequilla con el azúcar y los huevos, incorporamos lo que parecía demasiada harina, mezclamos y amasamos. Envolvimos la masa en film y la enfriamos en la nevera media hora. Después la estiramos hasta formar una placa gruesa de 2 a 2½cm. Ahora viene lo divertido.
Una Jammie Dodger tiene dos capas de galleta. La de abajo presenta una pequeña hendidura para guardar más mermelada y un dibujo repetido alrededor. Nos parecieron corazones alternados con una especie de «M» estilizada; en una galleta normal apenas se aprecia. Lo imitamos presionando la masa con figuras de cartón rígido envueltas en papel de aluminio.

Lo más reconocible de esta reina de las galletas es el depósito de mermelada en forma de corazón, que atraviesa la capa superior hasta el centro. Para nuestra versión enorme sacamos los cortadores de corazón:

La tapa lleva una gran salpicadura, como si la mermelada hubiera chocado contra ella a gran velocidad. Quienes conocen las galletas advertirán que difiere del diseño clásico, mucho más ornamentado, con volutas de masa casi regias. Dejamos esa versión para otro día y nos concentramos en la salpicadura gigante. Unos golpes de rodillo y unos cortes precisos dieron forma a la tapa.

Tocaba hornear. Por el tamaño y el grosor, modificamos el tiempo de la receta: cocimos cada galleta a 180° durante unos treinta o cuarenta minutos. Junto a cada una pusimos dos bolas de masa del mismo grosor; si estas sabían bien, supusimos que la galleta grande estaría cocida por dentro.
Por último, ¡la mermelada! Extendimos una fina capa de mermelada de frambuesa sin semillas sobre la base. Luego con mucho cuidado levantamos la tapa de la bandeja y la pusimos encima. Fundimos la mermelada restante al fuego y la vertimos en el corazón de la galleta; al cuajar dejaría una superficie lisa y brillante como la de una Dodger normal.




¿El resultado? Una Jammie Dodger asombrosa de 26cm con un tarro entero de mermelada. Salvo que alguien tenga una taza de té del tamaño de un cubo de basura, la comeremos por porciones con helado de vainilla.

