«Giant Snowcake»
Una Snowcake gigante de malvavisco y chocolate blanco
Definición: como una Snowball, pero cubierta de chocolate blanco. Y muchísimo, muchísimo, muchísimo más grande.
Tras varias semanas buscando qué dulce agrandar, decidimos dejar que la inspiración apareciera sola. En la tienda Co-op del barrio encontramos Snowcakes rebajadas a 99p: ahí estaba la respuesta.
Así que nos pusimos manos a la obra.
Ingredientes:
1 libra de azúcar extrafino
8 onzas de mantequilla
1 libra de harina con levadura incorporada
¼ de pinta de leche
1 cucharadita de esencia de vainilla
4 libras de azúcar blanco
3 pintas de agua
4 cucharadas soperas de glucosa líquida
16 onzas fluidas de agua
4 onzas de gelatina
8 claras de huevo
4 cucharaditas de esencia de vainilla
Maicena para rebozar
Azúcar glas para rebozar
10 onzas de mermelada de fruta
17 onzas de chocolate blanco
3 onzas de coco
Coste estimado: £15.00

Paso 1.
La galleta
Primero batimos el azúcar extrafino con la mantequilla hasta dejarlos ligeros y esponjosos. Incorporamos la harina y después la leche y la vainilla hasta obtener una masa. La pusimos en una bandeja forrada de papel y formamos un disco de galleta. CUIDADO: la galleta se aplana y se extiende, así que debe empezar siendo más pequeña que el molde previsto para el malvavisco.


La metimos en un horno caliente a 180c durante 45 minutos, o hasta que se doró.

Paso 2.
El malvavisco
Pon el azúcar, el agua y la glucosa líquida en un cazo de fondo grueso y caliéntalos hasta que se disuelva el azúcar. Lleva lentamente a ebullición hasta que el líquido se vea transparente. Debe alcanzar 130 grados C; tarda alrededor de una hora y conviene usar un termómetro. En nuestra experiencia, dejar caer un termómetro eléctrico en el azúcar hirviendo lo rompe. También descubrimos que se puede rescatar rápidamente, limpiarlo, desmontarlo, secarlo por dentro, montarlo y devolverlo a la mezcla justo antes de alcanzar la temperatura. Aprovechamos la larga cocción del azúcar para comer y prepararnos para el día y la noche de trabajo que nos esperaban.

Mientras tanto, bate las claras de huevo a punto de nieve firme.
Cuando el azúcar casi alcance la temperatura indicada, calienta suavemente la gelatina con el agua hasta que la mezcla quede transparente. Viértela en el azúcar con cuidado: burbujea violentamente.

Incorpora lentamente y de manera uniforme toda esa mezcla a las claras batiéndolas. En esta fase puede venir bien una batidora eléctrica; nosotros lo hicimos a mano y agotamos los brazos.
Añade la esencia de vainilla para darle más sabor de malvavisco y vierte la mezcla en un bol bien recubierto por dentro de maicena y azúcar glas. Déjala cuajar.
Paso 3.
El chocolate
Funde una parte del chocolate al baño maría, úntala en la base de la galleta y espolvorea coco por encima. Deja que cuaje.
Paso 4.
La mermelada
Al mirar la etiqueta de la Snowcake vimos que llevaba mermelada de manzana y frambuesa. Ya era tarde: habíamos usado la de fresa. Extiéndela, mejor sin trozos grandes de fruta, en un círculo sobre la galleta, dejando libres una o dos pulgadas alrededor.

Paso 5.
Otra vez el malvavisco
Una vez cuajado, intenta sacar el malvavisco del bol. Nosotros golpeamos el bol, lo metimos en agua caliente y volvimos a golpearlo hasta abollar bien el fondo: no se movió. Recordamos entonces la succión, metimos una brocheta por el borde entre el bol y el malvavisco y este cayó espectacularmente sobre una superficie espolvoreada de maicena y azúcar glas. Lo celebramos y lo devolvimos al bol, ahora con más mezcla de polvo dentro.
Antes de ponerlo sobre la mermelada, pensamos que la aplastaría y saldría por los lados. Para evitarlo, ahuecamos ligeramente la parte inferior del malvavisco, donde cabría la mermelada. CUIDADO: está muy pegajoso y se adhiere a todo.
Vuelca el malvavisco sobre las manos y colócalo sobre la galleta y la mermelada.

Paso 6.
El chocolate
Funde el resto del chocolate al baño maría hasta que esté liso. Viértelo sobre la Snowcake aún a medio montar y extiéndelo con movimientos de un lado a otro. Espolvorea el coco restante y ¡listo!

Último paso
El corte
Cogimos varios cuchillos de tamaños y hojas diferentes y cortamos la Snowcake. La mostramos abierta junto a una mini Snowcake. Intentamos comerla y repartir el resto entre conocidos: la galleta estaba tan dura que bromeamos con que podía arrancar empastes.
