«Mighty Matchmaker»
Una barrita gigante de chocolate y menta
No podíamos creer que nadie lo hubiera hecho antes. ¡Al fin y al cabo, emparejar y «pimpear» vienen a ser casi lo mismo! Seguro que otros querrán imitar nuestra hazaña, así que estos son los ingredientes:
1200g de chocolate (al mirar bien la caja vimos que necesitábamos negro y con leche. Calculamos una proporción de 2:1)
500g de azúcar extrafino
Un frasco pequeño de esencia de menta (¡uno de esos trastos que siempre ronda por los armarios de la cocina y, por tanto, sale prácticamente gratis!)
4 rollos de papel de cocina (¡esto mancha!)
Papel de horno
Matchmakers (por la ciencia)

Primero nos comimos unos Matchmakers para inspirarnos. Cuando la caja estaba casi vacía, empezamos a pensar cómo dar forma a nuestro enorme falo de chocolate. Barajamos colgarlo de un tendedero o moldearlo con las manos, pero elegimos los tubos interiores de rollos de papel de cocina forrados de papel de horno. Tras unos cálculos con pi (y después una empanada de cerdo), dedujimos que 4 rollos le darían una longitud y un grosor impresionantes. Además, vienen exactamente 4 por paquete. Nuestro Matchmaker gigante tendría aproximadamente 8 veces el tamaño de uno normal.
Después pusimos a hervir una bolsa entera de azúcar con cantidades crecientes de esencia de menta.

Seguimos hasta que quedó completamente líquido y la cocina olió mejor que nunca. Por un momento.
Vertimos aquella lava dulce en una bandeja forrada de papel de horno para que se enfriara.

Parecía el momento ideal para montar el molde. Si hubiéramos sido previsores, tendríamos 4 tubos de papel de cocina vacíos. No era el caso.

Tras mucho bricolaje al estilo Blue Peter…

Como el azúcar aún no cuajaba, encontramos uso al papel sobrante y nos apuntamos a un nuevo club.

El azúcar seguía sin cuajar, así que salimos a beber.
A la mañana siguiente aún no había cuajado. Con nuevo respeto por quienes fabrican caramelos duros, añadimos otros ingredientes.


Entonces fundimos una cantidad enorme de chocolate. Es muy divertido. Aunque no queráis hacer un snack gigante, os recomendamos fundir montones de chocolate. Mmm…

Mezclamos los caramelos de menta triturados con el chocolate y vertimos la mezcla a cucharadas en el molde. ¡Parecía caca, pero olía de maravilla! Procurad no derramarla sobre la alfombra: las manchas marrones son difíciles de explicar. «No, no, es chocolate. Huélelo…»

Como veis, reforzamos nuestro molde (ya forrado de papel de horno) con vídeos clásicos: un toque de vieja escuela. Da gusto saber que aún tienen sitio en la sociedad moderna.
Dejadlo reposar mucho tiempo (salvo que tengáis una nevera muy larga y estrecha).
Al examinar a sus primos pequeños vimos unas marcas características por debajo, y nuestros exigentes estándares nos obligaron a reproducirlas. No se ven en la foto (ni tampoco en el producto terminado), pero creednos: ¡quedaron de lujo!

Aquí está en todo su esplendor.

Después de retocar a mano los extremos para que pareciera recién salido de fábrica, medía unos 7 Matchmakers de largo y 6 de ancho. Menos de lo prometido (¿no pasa siempre?), pero ¿habéis hecho vosotros uno gigante? Ya nos parecía que no.
Por supuesto, el tamaño no lo es todo: la prueba confirmó que era un snack muy satisfactorio (y delicioso).
Coste aproximado: £9. Sale caro; tendré que mandar a mis compañeros de piso a ganarse la vida en la calle…