Pringle gigante
Ingredientes:
Un bote de 60g de puré instantáneo Smash (para empezar)
Agua caliente
Papel de horno
Sal
Pimentón (o el condimento de Pringle que prefieras)
Alguna solución ingeniosa para darle forma

Paso 1
Según el tamaño que quieras darle a tu Pringle, echa en un cuenco tanto Smash como necesites (usamos unos 60g) y añade agua hirviendo poco a poco. Mezcla hasta obtener una masa lisa, bastante firme y que se mantenga unida; no una papilla («smush», no Smash; ¿lo pillas?). Añade un poco más de Smash si parece demasiado líquida.

Paso 2
Pon una hoja de papel de horno sobre una superficie plana y deja caer encima tu futura Pringle de Smash. Aplástala un poco con las manos (¡asegúrate de lavártelas!) y dale forma circular. Coloca otra hoja de papel encima y usa un rodillo para extender la masa tanto como puedas, fina y con el grosor uniforme de una moneda (lo de uniforme importa). Quita la hoja superior, recorta y vuelve a extender hasta obtener un buen círculo.

Paso 3
Con tu ingeniosa solución para moldearla (la nuestra fue poner latas de bebida en fila, pero calla: estamos patentándola), dale a la masa plana la curva propia de una Pringle.

Paso 4
Sube el horno a 200C y empieza a cocinar. Cuando los bordes se pongan dorados, sácala; la nuestra tardó unos 20 minutos.

Paso 5
Añade sal y una buena cantidad de pimentón y, ¡tachán!, una Pringle gigante. ¡A disfrutar!
