«Giant Jelly Baby»
Una gominola gigante de grosella negra
Sobre este proyecto
Una Jelly Baby enorme hecha con gelatina de grosella negra y cuatro paquetes de golosinas.
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Qué documenta el relato original
Estas notas distinguen el resultado descrito de las cantidades o los ajustes que el autor no especificó. Cada enlace lleva al pasaje original.
- Se llenó el molde de agua para marcar en un bol el volumen final necesario. Después se añadieron dos gelatinas, cuatro bolsas de Jelly Babies y agua caliente hasta esa marca. No significa añadir encima de las golosinas un volumen de agua igual al molde completo. No constan los pesos de los paquetes ni la capacidad del molde. Fuente 1 · Fuente 2 · Fuente 3
Notas del autor
Pasajes seleccionados del relato original. Las cantidades pueden referirse a compras, pruebas o al resultado final; sigue el enlace para leer el contexto completo.
Ingredientes 2 paquetes de gelatina de grosella negra (40p cada uno) 4 paquetes grandes de Jelly Babies (£1 cada uno; en oferta) 1 molde de Jelly Baby (£4.99; también en oferta, ¡qué suerte tuve!)
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El relato original
Ingredientes
2 paquetes de gelatina de grosella negra (40p cada uno)
4 paquetes grandes de Jelly Babies (£1 cada uno; en oferta)
1 molde de Jelly Baby (£4.99; también en oferta, ¡qué suerte tuve!)
Coste total de los ingredientes: £4.80 (el molde sirve para volver a usarlo).

Llena el molde de agua y mide cuánto cabe. Vierte esa cantidad en un bol y marca el nivel: hasta ahí deberá llegar la mezcla de gelatina fundida y Jelly Babies. (Decidimos añadir gelatina porque algunas personas que habían fundido solo golosinas Jelly Baby contaban que luego quedaban durísimas y costaba masticarlas).

Pinta el molde con aceite vegetal para que las pegajosas Jelly Babies no se queden atrapadas al desmoldar.

Usamos 2 paquetes de gelatina y 4 de Jelly Babies. Troceamos la gelatina, añadimos las golosinas y vertimos agua hirviendo en el bol hasta la marca. Elegimos sabor grosella negra para poder mezclar todos los colores de golosina y obtener un resultado oscuro (así no había que escoger solo un color ni comprar una cantidad disparatada de paquetes).

Remueve hasta que todo se funda. Por suerte había muchos niños, así que no faltaron ayudantes.

Métela en la nevera para que cuaje. Pusimos un zumo de naranja al lado para que el molde no volcara (más vale prevenir). Esperamos con paciencia (o, en nuestro caso, con impaciencia) un par de horas.

Desmolda la Jelly Baby y espolvoréala con azúcar glas para que se parezca a las pequeñas. Ponle una de tamaño normal sobre la barriga para comparar.
Y a comer: está deliciosa, aunque no es tan gomosa como las originales. Si la repitiera, usaría 1 paquete de gelatina y más Jelly Babies para conseguir una textura más fiel.