Labios gigantes de gelatina
Después de darle muchas vueltas, decidí hacer una versión gigante de esos labios de gelatina que venden entre los dulces a granel.
Necesitas dos paquetes de gelatina roja; el sabor adecuado es cereza, pero yo usé frambuesa. (Mmm…). Costaban unas 40p cada uno y tenían 12 bloques por paquete. En realidad compré cinco, así que me han sobrado unos cuantos paquetes de gelatina…

Primero desenvuelve la gelatina, pártela en cubos y ponla en un cuenco de vidrio.

Haz un molde más o menos con forma de labios usando cartón y pégalo a una bandeja con cinta.

Coge una hoja bastante grande de film transparente. Pégala sobre el molde como se ve aquí, sin dejarla demasiado floja ni demasiado tensa. Créeme, no sé explicar bien por qué.

Después usa el método del cuenco de vidrio sobre una cazuela con agua, como cuando fundes chocolate. También puedes usar el microondas. Funde la gelatina sin añadir el agua que indica el paquete. Cuando sea una masa espesa sin trozos sólidos, viértela en el molde (sobre el film).
Por desgracia he perdido algunas fotos, así que no hay imágenes del vertido ni de la gelatina en el molde. 🙁
Métela en la nevera y mira unos cuantos capítulos de Friends. Cuando cuaje, separa el film del molde y ponlo en un plato de modo que la gelatina toque el plato. Luego despega el film. Cuidado: es muy pegajosa y, si la dejas apoyada, tendrás que arrancarla. Por suerte es bastante elástica y no se rompe. Si uno o ambos labios se deforman, puedes fundirlos y volver a empezar. 🙂 ¡Voilà! ¡Labios gigantes!
