«Baby Ruth»
Una chocolatina estadounidense gigante de caramelo y cacahuetes

¡Desde los Apalaches! Un domingo lluvioso en estas montañas no hay mucho que hacer aparte de hablar mal de los vecinos o ir a la iglesia, o ambas cosas. No me apetecía ninguna, así que me puse a hacer una Baby Ruth gigante mientras escuchaba la BBC. (Vale, no soy de aquí originalmente).
Coste total: unos 15 dólares estadounidenses.

Compré un molde desechable de aluminio para poder sacar luego el monstruo con facilidad; fue una buena decisión. La primera vez conseguí fundir el chocolate en el microondas sin quemarlo. Después se me acabó la suerte.
El centro de una Baby Ruth parece puro caramelo, pero pensé que quizá no volvería a tener ocasión de comprar mini nubes y decidí usarlas. Simon lo aprobó.
Añadir coco fue una inspiración divina. Aquí, tan cerca de Dios en la montaña, hablamos a menudo con él.

Lo fundí todo alabando al Señor y lo vertí en el molde...

Los cacahuetes no se mantenían unidos hasta que añadí un poco de crema de cacahuete para hacerlos pegajosos.

La segunda vez que fundí chocolate sufrí la ira del microondas y luego disfruté de volver a la tienda a por más chocolate.


Fijaos en mi enorme anillo de estilo extravagante. También delata que en realidad no soy de aquí.
Esta vez opté por fundir el chocolate a la antigua usanza, que me funcionó mejor que el microondas.
Puse más chocolate encima y volvió al congelador. No consigo entrarle al programa «Quote/Unquote»; quizá sea demasiado británico para mí. Apagué la BBC y puse un CD de Fugu.

Al sacarla del congelador tenía buena pinta. Solo le faltaba una capa de chocolate en los lados y otro minuto en el congelador.

Ahí está la Ruth gigantesca. Ahora solo necesito ese cuchillo grande...

¡Voilà! La Ruth colosal está lista para mis compañeros de trabajo mañana.