«Tyrannosaurus Toffee Finger»
Un enorme caramelo Toffee Finger de Quality Street
Ingredientes:
7x bolsas de 200g de toffees
6x tabletas de 100g de chocolate con leche
Papel dorado
Coste estimado: £5.00 (perdimos el recibo)

Después de ver la película The Bucket List hicimos nuestra propia lista de cosas que queríamos hacer antes de morir. Una era preparar un snack gigante. Pero se acercaba el final de la universidad y pronto nos iríamos cada uno a su rincón del país, así que decidimos hacer algo sencillo. Buscamos por el supermercado golosinas factibles de agrandar, encontramos una caja de Quality Street y nos inspiró el humilde Toffee Finger.
Los ingredientes eran sencillos: toffee y chocolate en cantidades capaces de provocar un infarto. Hacer el molde fue más complicado. Fundir los caramelos salió bien, entre el microondas y los fogones conseguimos hacerlo bastante rápido. Lo que no habíamos previsto era que también se fundiría el molde. Lo habíamos hecho con media botella de Coca-Cola, y aquel plástico fino no soportó el calor del toffee líquido. No nos rendimos.

Al cabo de un rato (y de varias botellas de Coca-Cola) descubrimos que el toffee se enfriaba a un ritmo bastante práctico: nos daba tiempo a unir varios caramelos pequeños, pero luego podíamos moldearlo sin perder la piel de los dedos. El interior de nuestro caramelo gigante empezaba a tomar forma y a parecerse… a un Toffee Finger.

Cuando el centro de toffee alcanzó la forma y el tamaño deseados, lo metimos en la nevera para que cuajara. ¡A la mañana siguiente estaba duro como una roca!

Después tocó el chocolate. Igual que antes: fundirlo al fuego y extenderlo sobre el bloque de toffee. El único problema fue conseguir una capa uniforme, algo que logramos con un cuchillo grande y plano y una paciencia enorme. Volvimos a usar la nevera para que cuajara cada lado antes de darle la vuelta y trabajar el otro.

Tras repetir el proceso cuatro veces nació nuestro Toffee Finger de chocolate y caramelo. Para que se pareciera más al original, tallamos el dibujo de cuadrícula en su base.


Después de unas manualidades con papel dorado, nuestro Quality Street gigante hizo honor a su nombre.
