«Ginganaut»
Una galleta de jengibre gigante para compartir
Necesitarás:
3 1/2 onzas (100g) de margarina
3 1/2 onzas (100g) de azúcar moreno claro
3 1/2 onzas (100g) de sirope dorado, mmmmmmm… dorado
7 1/2 onzas (225g) de harina común
1 cucharadita de harina común
1 cucharadita de bicarbonato sódico
Aceite de oliva
Una buena cucharada grande de jengibre molido
Información nutricional: aproximadamente el 85% de tu dosis diaria recomendada de jengibre; calorías, eh… suficientes para subir al Everest sin sudar.

coste: £5
Engrasa una bandeja de horno cuadrada con aceite de oliva y precalienta el horno a unos 180oc/350of.

Pon en un cazo la margarina, el azúcar y el sirope (uso mi báscula digital Anthony Worrell Thompson, que mide en fracciones de 1/8: ¡viva la precisión!).

Pon el cazo a fuego fuerte y deja que se funda todo. (¡Qué mezcla tan rica para una galleta que aún no lleva jengibre!). Después retíralo del fuego y espera unos minutos.

Tamiza la harina, el bicarbonato y el jengibre (añade cuanto quieras) sobre el cazo.

Mézclalo todo hasta obtener una masa grande.

Saca la masa del cazo y forma una bola redonda.

Métela en el horno unos 20 minutos.
Mi galleta gigante de jengibre ya está hecha. Déjala enfriar por completo antes de retirarla de la bandeja, ¡o nunca saldrá de una pieza!
Y ahí la tienes. Vale, no tiene proporciones bíblicas, pero sería fácil hacerla aún mayor. Está muy buena con una taza de té y 5 amigos que ayuden… ¡Al diablo, me la comeré entera!
