«Fun Jelly Surprise»
Copas de gelatina con sorpresas dulces
La gelatina es curiosa. De niños todos la disfrutábamos con helado, o quizá con tarta de manzana si nuestros padres eran ricos. Pero a partir de cierta edad parece que comerla está mal visto si tienes más de 20 años. Por eso decidí volver a hacerla divertida con unos pocos añadidos sencillos y baratos. Me entusiasmé tanto que preparé dos versiones.

Primero: una copa de vino llena de gelatina... y sorpresas.
Empezamos con la gelatina de grosella negra, mezclando los cubos con agua caliente y fría según las instrucciones del paquete.

Después añadimos algo especial a la gelatina ya disuelta: ¡grajeas de colores! También llamadas fideos de azúcar.

Ahora tocaba esconder una sorpresa en el postre: ¡Jaffa Cakes! Puse uno sobre una capa de fruta en conserva que llevaba en el armario desde Navidad.

Después añadí una buena capa de gelatina y otro Jaffa Cake.

La coroné con una cucharada de natillas para improvisar un trifle y la dejé cuajar. ¡Y ahí está: fácil y deliciosa!

SEGUNDA VERSIÓN: con nubes, gelatina de mandarina y grajeas de colores (otra vez).
Primero puse una buena capa de fideos de azúcar en tres de los recipientes.

Después coloqué 39 trozos de nube en los seis recipientes.

Por último, vertí la apetitosa gelatina de mandarina en las tres raciones, esperando que las nubes se quedaran en su sitio, sobre todo para que quedara bonita. ¿Lo hicieron? Mirad y veréis... :(

Tras cuatro horas en la nevera estaban listas e hicieron muy feliz a mi familia. 🙂