«Bakewell Bad Boy»
Una porción de Bakewell gigantesca
«No se es verdadero creador de snacks gigantes hasta que se hace uno».
Meses de noches sin dormir, atormentados por los gritos de los snacks corrientes y por nuestra deuda con esta comunidad, solo podían llevar a una cosa: un festival de repostería gigante.
Reservamos el lunes festivo de agosto para una jornada de creación sin límites. ¿Qué mejor desafío que la modesta pero célebre porción Bakewell de Mr Kipling?

Dejamos nuestras ocupaciones diarias para recrear esta merienda inglesa que las abuelas han servido desde siempre.
Necesitaréis:
220 g de harina de trigo normal
Una pizca de sal
25g de cacao en polvo
300g de mermelada de frambuesa
1000g de azúcar glas
800g de mantequilla
700g de azúcar extrafino
12 huevos medianos
4 cucharaditas de esencia de almendra
700g de harina con levadura incorporada
Fuimos temprano a comprar los ingredientes por £9.96: £1.49 de cacao, £1.11 de mermelada, £1.62 de huevos, 82p de harina con levadura, 76p de azúcar extrafino, £2.12 de mantequilla, £1.16 de azúcar glas, 32p de esencia de almendra y 56p de harina normal. Las almendras laminadas de la foto eran por si acaso; no se usaron.

Paso uno:
Dos cocineras mezclaron un chorrito de agua con 220g de harina normal, 100g de mantequilla y una pizca de sal para hacer una base sencilla de masa quebrada.

Paso dos:
El tamaño importa, así que elegimos dos bandejas grandes de asar. Forramos ambas de papel vegetal engrasado con mantequilla y extendimos la masa por el fondo. Para mantenerla plana durante el horneado usamos alubias cannellini, como muestra la foto. Hornead a 160 grados centígrados durante 25 minutos.

Paso tres:
Sacad las bases, devolved las alubias al paquete y extended 150g de mermelada en cada una. Horneadlas otros 10 minutos.

Paso cuatro:
Pusimos las dos mitades juntas para formar la base y las dejamos enfriar. Después lavamos las bandejas para hacer la parte superior.

Paso cinco:
Batimos 700g de mantequilla, 700g de azúcar extrafino, 12 huevos medianos, 4 cucharaditas de esencia de almendra y 700g de harina con levadura incorporada. Repartimos la mezcla entre las dos bandejas (forradas otra vez con papel vegetal) y horneamos a 180 grados centígrados durante 45 minutos. Dejamos enfriar los bizcochos, los colocamos sobre las bases y recortamos los bordes.

Paso seis:
Mezclamos nada menos que 900g de azúcar glas con un chorrito de agua y lo extendimos encima. Un marco sencillo de cartón mantuvo el glaseado en su sitio.

Paso siete:
Mezclamos los últimos 100g de azúcar glas con cacao y lo aplicamos con una bolsa de bocadillos perforada en una esquina para imitar el dibujo de Mr Kipling.

¡Terminamos después de 5 horas! El «Bakewell Bad Boy del equipo Kipling» se alzaba junto a su pariente lejano. Era gigantesco e incluso sabía mejor que el original (en nuestra opinión humilde y nada parcial).

Duró una semana y alimentó a 6 personas al menos dos veces al día. ¡Una maravilla!
Tamaño: 52cm de largo, 12cm de alto y 22cm de ancho.
