Pimp That Snack

«Bakehell Tart»

Una enorme tarta Bakewell hecha a toda prisa

Un profesor de Tecnología y Diseño nos recomendó esta web y en diez minutos quisimos hacer algo. Tras pensar mucho, elegimos una tarta Bakewell gigante. ¿Cuándo? La semana siguiente empezaban los días libres para estudiar los exámenes GCSE. Reunimos ingredientes de casa y fuimos en monopatín y patinete a Asda bajo la lluvia a buscar el resto. ¡Listos para hacer un snack enorme!

Para prepararla:
Cerezas confitadas
Azúcar glas
Huevos
Harina con levadura incorporada
Leche
Mantequilla
Masa quebrada preparada (porque somos perezosos)
Azúcar extrafino
Mermelada de cereza

«Bakehell Tart»: (picture

Primero descongelamos la masa, dura como un ladrillo al volver a la cocina. La metimos en el microondas y listo. Al estirarla descubrimos que el exterior había quedado blando y caliente, pero el interior seguía frío y duro. Aun así pudimos extenderla.

Al mismo tiempo forramos la olla de cocción con papel vegetal y mucha margarina Flora Pro Active (aunque dudo que esta Bakewell fuera buena para la salud).

«Bakehell Tart»: (picture

También preparábamos el bizcocho de la capa superior. Como no teníamos báscula, calculamos todos los pesos a ojo.

«Bakehell Tart»: (picture

Tras estirar la masa y colocarla en la olla, renunciamos a hacer los lados de una pieza: montamos un mosaico de masa que terminó bastante uniforme.

«Bakehell Tart»: (picture

Después vino la enorme tarea del glaseado: una bolsa y media de azúcar glas y una cantidad indeterminada de agua llenaron un bol gigantesco. ¡Era tan profundo que uno podía ahogarse!

El bizcocho salió del horno feísimo. Lo habíamos pinchado demasiadas veces con un cuchillo para comprobar la cocción y se abrió como un volcán, con masa líquida saliendo por arriba. ¿Cómo aprovecharlo? Alguien del grupo encontró la batidora y, tras batirlo un momento, quedó un montón de migas finas.

«Bakehell Tart»: (picture

Casi al mismo tiempo sacamos del horno la base de masa: olía y se veía bien, pero era frágil y se desmigajaba. Una base enorme que casi se rompía por su propio peso.

«Bakehell Tart»: (picture

La sacamos con muchísimo cuidado de la olla y la pusimos en un plato. Untamos casi un tarro entero de mermelada; no entero, porque nos acompañaba el campeón nacional de comer mermelada. Luego añadimos las migas de bizcocho y las apretamos suavemente.

«Bakehell Tart»: (picture

Vertimos mucho glaseado sobre aquella mole y rematamos con una sola cereza confitada. Con esas proporciones parecía muy sola; pensamos en poner más, pero las cerezas no tienen sentimientos.

«Bakehell Tart»: (picture

Y aquí está el corte transversal de rigor, porque no hacerlo rompería la tradición.

«Bakehell Tart»: (picture

Con unas 6420 calorías en total, no era una Bakewell normal. La cortamos y tratamos de servir porciones de 900 calorías en boles. Todos acabaron empachados excepto Luke, que comió algo más de 2 boles, unas 2000 calorías, empezó a temblar y se durmió. El día quedó resumido en las palabras del padre: «¿No deberíais estar mirando mi porno en vez de hornear?»

«Bakehell Tart»: (picture

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