Pimp That Snack
Idioma: Español

«Bakehell Tart»

Una enorme tarta Bakewell hecha a toda prisa

Sobre este proyecto

Un grupo de estudiantes improvisa una Bakewell gigante con masa quebrada, bizcocho desmigado, mermelada y glaseado.

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Tarta gigante terminada con glaseado blanco y una cereza confitada en el centro

Qué documenta el relato original

Estas notas distinguen el resultado descrito de las cantidades o los ajustes que el autor no especificó. Cada enlace lleva al pasaje original.

  • Un profesor de tecnología recomendó la web, y seis amigos en permiso de estudio para los GCSE reunieron cerezas confitadas, azúcar glas, huevos, harina con levadura, leche, mantequilla, masa quebrada ya hecha, azúcar extrafino y mermelada de cereza, y el resto lo trajeron de Asda en monopatín y mini patinete bajo la lluvia; sin báscula, todos los pesos se estimaron. La masa congelada se metió en el microondas y salió blanda por fuera y fría por dentro, pero se extendió igualmente, una olla se forró con papel de horno y Flora, y el bizcocho de la capa superior se mezcló al mismo tiempo. La base de masa fue a la olla con los lados hechos como un mosaico; una bolsa y media de azúcar glas y mucha agua hicieron un cuenco hondo de glasa. El bizcocho salió del horno convertido en un volcán a fuerza de pincharlo y se trituró en migas en la batidora; la base salió quebradiza y débil, se pasó con cuidado a un plato, se untó con casi un tarro entero de mermelada, se cubrió con las migas de bizcocho apretadas, glasa a raudales y una única y solitaria cereza confitada, y se cortó para el corte transversal. Fuente 1 · Fuente 2 · Fuente 3 · Fuente 4 · Fuente 5 · Fuente 6 · Fuente 7 · Fuente 8 · Fuente 9 · Fuente 10 · Fuente 11
Notas del autor

Pasajes seleccionados del relato original. Las cantidades pueden referirse a compras, pruebas o al resultado final; sigue el enlace para leer el contexto completo.

Un profesor de Tecnología y Diseño nos recomendó esta web y en diez minutos quisimos hacer algo. Tras pensar mucho, elegimos una tarta Bakewell gigante. ¿Cuándo? La semana siguiente empezaban los días libres para estudiar los exámenes GCSE. Reunimos ingredientes de casa y fuimos en monopatín y patinete a Asda bajo la lluvia a buscar el resto. ¡Listos para hacer un snack enorme!

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El relato original

Un profesor de Tecnología y Diseño nos recomendó esta web y en diez minutos quisimos hacer algo. Tras pensar mucho, elegimos una tarta Bakewell gigante. ¿Cuándo? La semana siguiente empezaban los días libres para estudiar los exámenes GCSE. Reunimos ingredientes de casa y fuimos en monopatín y patinete a Asda bajo la lluvia a buscar el resto. ¡Listos para hacer un snack enorme!

Para prepararla:
Cerezas confitadas
Azúcar glas
Huevos
Harina con levadura incorporada
Leche
Mantequilla
Masa quebrada preparada (porque somos perezosos)
Azúcar extrafino
Mermelada de cereza

Harina, azúcar, mermelada, masa preparada y dos rollos de papel de horno en una mesa de pino

Primero descongelamos la masa, dura como un ladrillo al volver a la cocina. La metimos en el microondas y listo. Al estirarla descubrimos que el exterior había quedado blando y caliente, pero el interior seguía frío y duro. Aun así pudimos extenderla.

Al mismo tiempo forramos la olla de cocción con papel vegetal y mucha margarina Flora Pro Active (aunque dudo que esta Bakewell fuera buena para la salud).

Molde redondo grande forrado de papel vegetal engrasado, con el borde del papel por encima

También preparábamos el bizcocho de la capa superior. Como no teníamos báscula, calculamos todos los pesos a ojo.

Masa clara de bizcocho batida con cuchara de madera en un bol grande de loza

Tras estirar la masa y colocarla en la olla, renunciamos a hacer los lados de una pieza: montamos un mosaico de masa que terminó bastante uniforme.

Masa quebrada presionada dentro del molde forrado para formar una base honda

Después vino la enorme tarea del glaseado: una bolsa y media de azúcar glas y una cantidad indeterminada de agua llenaron un bol gigantesco. ¡Era tan profundo que uno podía ahogarse!

El bizcocho salió del horno feísimo. Lo habíamos pinchado demasiadas veces con un cuchillo para comprobar la cocción y se abrió como un volcán, con masa líquida saliendo por arriba. ¿Cómo aprovecharlo? Alguien del grupo encontró la batidora y, tras batirlo un momento, quedó un montón de migas finas.

Mano que añade almendra molida a un procesador de alimentos sobre una báscula de cocina

Casi al mismo tiempo sacamos del horno la base de masa: olía y se veía bien, pero era frágil y se desmigajaba. Una base enorme que casi se rompía por su propio peso.

Base honda de masa horneada y dorada, aún dentro del borde de papel vegetal

La sacamos con muchísimo cuidado de la olla y la pusimos en un plato. Untamos casi un tarro entero de mermelada; no entero, porque nos acompañaba el campeón nacional de comer mermelada. Luego añadimos las migas de bizcocho y las apretamos suavemente.

Tarta rellena salida del horno, cubierta de migas de bizcocho con mermelada en los bordes

Vertimos mucho glaseado sobre aquella mole y rematamos con una sola cereza confitada. Con esas proporciones parecía muy sola; pensamos en poner más, pero las cerezas no tienen sentimientos.

Glaseado blanco vertido desde un bol grande sobre la tarta horneada

Y aquí está el corte transversal de rigor, porque no hacerlo rompería la tradición.

Bakewell normal empequeñecida junto a la gigante, con migas y relleno de mermelada alrededor

Con unas 6420 calorías en total, no era una Bakewell normal. La cortamos y tratamos de servir porciones de 900 calorías en boles. Todos acabaron empachados excepto Luke, que comió algo más de 2 boles, unas 2000 calorías, empezó a temblar y se durmió. El día quedó resumido en las palabras del padre: «¿No deberíais estar mirando mi porno en vez de hornear?»

Tarta gigante terminada con glaseado blanco y una cereza confitada en el centro

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