«Baked Bean Castle»
Un castillo de puré, salchichas y alubias en tomate
Cuando un amigo me retó a crear un snack gigante digno de verse, tuve que buscar en mi infancia algo mágico, comestible y enorme.
Y entonces recordé los castillos de alubias en tomate que hacía de niño con salchichas y puré (y que quizá todavía hago de vez en cuando). Salado, sí, ¡pero enorme!
Ingredientes:
5kg de patatas
4 latas de Heinz Baked Beans (415g cada una)
16 salchichas grandes de cerdo de Sainsbury’s
20 salchichas pequeñas de cóctel de Sainsbury’s
Leche
Sucedáneo de mantequilla I Can’t Believe It’s Not Butter!
Sal (una pizca)
Toby, el hombre de Lego (dueño del castillo)

La receta es tan sencilla que hasta Sloth, de Los Goonies, se sonrojaría. Para empezar colocamos con cuidado las 36 salchichas en una bandeja de horno y las pinchamos para evitar un desastre cárnico.

Después pelamos 5 kilos de patatas. ¿Diversión? No: un suplicio. Pero cuando terminé, ver 5 kilos de patatas peladas fue una auténtica maravilla.

Pusimos las patatas en agua hirviendo para ablandarlas antes de hacer el puré. Mientras tanto, las salchichas se hacían en el horno.
Para dejar libres los fogones, pusimos las alubias en un recipiente Tupperware apto para microondas. Toby, el bromista, dio unas vueltas.

Enseguida las patatas estaban listas para hacer puré. A lo lejos, las salchichas seguían cocinándose…

Machacamos las patatas con un pasapurés, como manda la tradición. Añadimos leche, sucedáneo de mantequilla y sal.
Después construimos los muros del castillo con el puré.

Vertimos dentro las alubias (ya calentadas en el microondas). Luego pusimos con delicadeza más puré encima para hacer el tejado y modelamos el resto en forma de torres.

Sacamos las salchichas del horno sin incidentes. Colocamos las grandes alrededor de la base de los muros para dar estabilidad y efecto. Dos fueron las puertas; otra, el mástil. Usamos las salchichas pequeñas para definir las torres.

El nuevo dueño, Toby, estaba encantado y me despidió con la mano…

Posdata:
Tras una tragedia digna del lobo feroz, el castillo se derrumbó. Me quedaron cuatro platos como el de la foto de abajo. No sé qué pasó con el muñeco de Lego. Creo que me lo comí.
