«Absolutely Massive Alphabetti Spaghetti»
Letras de pasta gigantes con salsa de tomate
Mi amigo Sam y yo llevábamos tiempo planeando nuestro snack gigante. Elegimos los espaguetis Alphabetti porque están buenísimos y nadie los había agrandado todavía. Aquí está la habitual foto de los ingredientes:

Tengo cuatro gallinas en el jardín, pero aquel día no habían puesto huevos suficientes para hacer la pasta, así que compramos más 🙁. Por si te interesa, son gallinas «Speckledey», aunque ahora solo quedan tres 😉.

Como no se venden trozos de pasta enormes, tuvimos que hacerla nosotros: un trabajo pringoso, desordenado y agotador. Seguimos las instrucciones al pie de la letra, de verdad, y obtuvimos esto:

Sobra decir que los dos somos chefs profesionales y aquello no nos intimidó en absoluto. Seguimos adelante hasta obtener esta atractiva masa de pasta, que cortamos en trozos pequeños:

Llegados a este punto, yo habría pasado horas averiguando qué tipo de letra usa Heinz. Pero enseguida me hicieron callar y me mandaron a preparar la salsa de tomate. Sam, que había estudiado Diseño Gráfico para sus exámenes GCSE, era la persona indicada para formar las letras. Aquí está trabajando:

[rolf]¿Adivinas qué es?[/rolf]

Con la pasta cociéndose, podíamos concentrarnos en la salsa de tomate. Esta parte fue fácil: un montón de tomates, concentrado de tomate y passata. La salsa era poco imaginativa y no llevaba el «queso en polvo» que tanto presume de incluir la lista de ingredientes de la lata original. Tampoco quedó de un naranja tan luminoso como el producto comercial. ¡Qué se le va a hacer!

Ya teníamos salsa y letras de pasta. Houston, ¡estamos listos! Ante el lío legal que se estaba produciendo, decidimos ir sobre seguro 😉.

Aquí puedes comparar un plato de letras Heinz originales con nuestra fuente de caracteres gigantes. Calculamos una escala de 10:1.

Aquí estoy cenando. Debo admitir que estaba bastante bueno, aunque la pasta quedó un poco poco hecha porque era absurdamente gruesa.

Estaba tan bueno que aparecieron carroñeros para robarnos la cena. ¡A comer! En total gastamos unas £5 en ingredientes. La pasta llevaba lo habitual: harina, huevos y un poco de aceite de oliva. Un proyecto muy sencillo, pero eficaz.