«Cornetto»
Un helado de cucurucho descomunal
Llegó el verano y pensamos que era hora de llevar los snacks gigantes a
otra estación. Os presentamos el que creemos
que es el primer helado gigante de esta web. Dejad paso al
¡Colossus Cornetto!
Para hacer un Cornetto colosal necesitaréis:
3 tarrinas de helado; el mejor para la parte superior (debe ser
blanco, no amarillo)
1 paquete de frutos secos picados
1 tableta de chocolate (aunque compramos 5 para picar)
4 claras de huevo
1 taza de harina
1 taza de azúcar
5 cucharadas soperas de mantequilla fundida
Coste total: £8.66 (calculamos mucho más de lo necesario).

Primero batid las claras hasta que estén firmes o, como dice Delia,
«hasta formar picos suaves». (Intentad ser maduros y no reíros de
los dobles sentidos.)

Incorporad el azúcar, luego la harina y la mantequilla.
Verted la masa en una bandeja y extendedla fina.
Horneadla 3 minutos en horno precalentado (200C,400F, gas 6).
Sacadla, quemaos los dedos, intentad marcar una cuadrícula y fracasad. De vuelta al
horno para que no se endurezca. Sacadla tras 30 segundos, quemaos otra vez,
marcad la cuadrícula con un cuchillo, haced agujeros sin querer y devolvedla al horno.
Sacadla por tercera vez, volved a quemaros y renunciad a la cuadrícula. Enrolladla
en forma de cono y refrescaos los dedos bajo el grifo. Si el cono se aplasta
y queda fatal, salid a fumar para aliviar el estrés (¡fumar mata!).

Empezad de nuevo: extended la masa fina en una bandeja y horneadla en horno precalentado
(200C,400F, gas 6) durante 1 minuto. Colocad encima una rejilla de enfriar
mientras la oblea aún está blanda y hornead otros 2 minutos. Cuando esté
dorada (más o menos), sacadla, quemaos los dedos e intentad levantar la rejilla sin
desgarrarla. Enrollad la oblea en forma de cono. Probad distintos objetos para
sostenerla: batidor, cartón, manos, vasos, jarrón… El mejor
parece una botella de plástico adaptada dentro de un vaso.

Fundid chocolate mientras buscáis cómo tapar el agujero del fondo
del cono. Verted un poco en los huecos que queden y pintad
el interior de chocolate. Metedlo en el congelador mientras os coméis el
chocolate fundido y la primera oblea fallida. ¡Mmm!

Rellenadlo casi hasta arriba de helado ligeramente ablandado. Pasad una hora
pensando qué hacer mientras coméis más chocolate. Elegid la solución
simple: envolved el cono con papel para sujetarlo mientras
completáis el relleno con una manga pastelera. De vuelta
al congelador.

Cuando endurezca, dad forma al helado de arriba, un poco descentrada para
parecer auténtico. (Seguimos comportándonos con madurez y reprimiendo
las risas.) Otra vez al bendito congelador. Cuando endurezca la forma,
rociad chocolate fundido sin derretir el helado y
espolvoread frutos secos picados. Admirad la obra y pensad en haceros
cocineros. Comed más chocolate.


Justo al intentar hacer las fotos finales se agotó la batería de la cámara, así que
volvimos a meter el Cornetto colosal en el congelador. Allí quedó los dos
meses siguientes porque nunca conseguíamos reunirnos para hacer las fotos.
Al fin volvimos a encontrarnos cuando el verano casi había terminado
para hacerlas.