«Turbo Boost»
Una barrita Boost gigante de chocolate, galleta y caramelo
¡Snacks gigantes! Un viaje en la sombra al peligroso mundo de un snack que aún no existe. Adam y Frances, 2 solitarios jóvenes (más o menos), se embarcan en una cruzada por los hambrientos y los aficionados a los snacks para crear algo que esté por encima de la ley.
Bien, lo primero es poner el coche en modo superpersecución e ir al supermercado más cercano a comprar los componentes. No olvidéis activar el sistema pasivo de sujeción láser antes de arrancar (¡la seguridad ante todo!) y frenad con tiempo al llegar. Cuidaos, peques. Necesitaréis:
2 tabletas grandes de Cadbury’s Dairy Milk (al fin y al cabo es una Boost de Cadbury’s. Aunque, para ahorrar, podéis comprar chocolate con leche económico, ejem, tacaños, ejem).
1 bote de nata para montar
Galletas de mantequilla tipo shortbread (compramos una especie de pastel y 2 paquetes de galletas, y ni siquiera terminamos el 1.º paquete)
2 bolsas de caramelos blandos y masticables.

Calentad la nata para montar en un cazo, removiendo constantemente para que no hierva ni forme una película en la superficie. Partid una tableta y media de chocolate y poned los trozos en otro cazo. Verted la nata sobre el chocolate para fundirlo y seguid removiendo para que no se pegue. Si sois dos, una persona puede remover mientras la otra rompe las galletas de mantequilla en trozos del tamaño de un terrón de azúcar. Si estáis solos, haced esto en 1.er lugar.

Añadid las galletas a la mezcla y seguid removiendo hasta que queden totalmente cubiertas y aceptadas en la comunidad. Entonces dadle forma de tubo largo. Cortamos una botella por la mitad a lo largo, vertimos la mezcla sobre film transparente, la enrollamos y la colocamos en la botella; después la metimos en la nevera o el congelador para que cuajara.


Para pasar el rato, competid a ver quién desenvuelve antes todos los caramelos. Además de preparar un snack gigante, tendréis una actividad divertida para toda la familia. Aviso: no compitáis con mujeres a las que les encantan los dulces; han inventado una forma increíblemente rápida de desenvolverlos. Si no os queda otra, poneros delante del bol para impedir que dejen sus caramelos NO es hacer trampas. Cuando estén todos desenvueltos, calentadlos en el microondas hasta dejarlos casi radiactivos.


Cuando la mezcla se haya endurecido (sin quedar como una roca, más bien con textura de Play-Doh), sacadla de la botella y dadle forma. Verted por encima el toffee recién fundido hasta cubrirla y volved a meterla en la nevera.
Para terminar la cobertura molecular, fundid el chocolate restante (puede venir bien tener más: usamos parte de una bolsa de botones de chocolate y aun así nos sobró). Vertedlo por encima y meted la barrita en la nevera para que se endurezca. Mientras esperáis podéis ver WrestleMania 22 en DVD: ¿qué otra cosa vais a hacer mientras cuaja y la locura de los snacks gigantes se apodera de vosotros? Ejem.

Cuando se haya endurecido, sacadla y cubrid la parte inferior con toffee y chocolate. Para ser precisos, como corresponde, dibujad con un tenedor el zigzag de la base y devolvedla a la nevera. Dejadla toda la noche y salid a cenar comida tailandesa para celebrar el trabajo. Al día siguiente, organizad una barbacoa e invitad a vuestros amigos amantes de los snacks a probarla.
Presentad el Turbo Boost con objetos adecuados para comparar el tamaño, cortad una porción (foto) y disfrutad. Recordad: un hombre puede marcar la diferencia. (Vale, un hombre y su novia. Pero ya no suena igual). Os lo presentaron Adam y Frances, cruzados solitarios en un mundo peligroso: el de los fabricantes de snacks gigantes.

