«Toffee Crisp»
Una barrita gigante de caramelo y arroz crujiente, con una segunda versión de chocolate blanco
Al avanzar por nuestra lista de snacks gigantes, llegamos a la fantástica chocolatina Toffee Crisp.
Necesitarás:
3 x tabletas de chocolate de 400g (£4.62)
Caramelos blandos de toffee (49p)
Cereales de arroz inflado de marca Sainsburys (£1.28)
Papel vegetal (£1.49)
Un molde apropiado para un snack gigante (£3.49)
Una Toffee Crisp para inspirarse y comparar (19p; una de un paquete de 6 por £1.12)

Después de darle muchas vueltas al mejor tipo de toffee, decidimos que fundir caramelos normales hasta obtener una masa volcánica era la mejor opción.

Con el chocolate tomamos una decisión desastrosa. Como algunos sabréis, no todos los chocolates se funden bien. Por desgracia habíamos comprado la variedad de Sainsburys un pocomás cara, y fue un error. En cuanto se calentó comenzó a separarse y secarse. Presas del pánico, añadimos un poco de leche y batimos el chocolate hasta devolverle una consistencia viscosa.
Después mezclamos parte del chocolate con los Rice Krispies Rice Pops (que, por razones de marca registrada, hacían ruidos de cric, crac y plop) para obtener un delicioso centro de arroz crujiente con chocolate.

Tras una primera capa fina de chocolate, añadimos el toffee. Encima pusimos tanta mezcla crujiente como cupo y terminamos con el chocolate fundido restante.

Entonces llegó el desastre. Después de un par de horas en el congelador, vimos que los problemas del chocolate, sumados a la leche, lo habían dejado muy, muy blando. Ni siquiera después de unas buenas 10 horas en el congelador se endureció como esperábamos.
Aun así, lo sacamos:

Después retiramos con mucho cuidado la capa exterior de papel vegetal, que resultó ser una mala idea por lo pegajoso que seguía el chocolate.
Pero, comparado con una Toffee Crisp normal, este snack gigante es todo un monstruo.

Aquí está el obligatorio e impresionante corte transversal. A pesar de la cobertura de chocolate muy blanda, el interior de la Crisp tiene el aspecto adecuado. Una primera prueba de sabor confirma que el centro crujiente y la enorme cantidad de toffee lácteo forman un snack delicioso.

PERO ESPERAD.
La historia no acaba aquí >>>
Nos quedaba mucha mezcla de arroz con chocolate y, por casualidad, había comprado varias tabletas de chocolate blanco barato en Sainsburys. ¿Adivináis lo que pensé?

Tras usar una fuente de horno…

7 u 8 tabletas de chocolate blanco fundidas…

Y ya tenemos un pastel gigante de arroz crujiente: mucho arroz inflado en el interior y una cobertura de chocolate blanco riquísima.

Gracias a las propiedades del chocolate blanco más barato del mercado, se fundió y cuajó sin problemas. El resultado fue el pastel de cereales crujientes más grande y exagerado que hayáis visto.

La primera prueba de sabor confirmó que este proyecto improvisado fue una gran idea y una forma muy económica de aprovechar los ingredientes sobrantes del proyecto principal. ¡Sí!
