«BN Biscuit»
Una enorme galleta BN rellena de chocolate
Ingredientes
225g de mantequilla: £1.30
120g de cada uno de los azúcares, moreno y extrafino: £5
2 huevos: 60p
350g de harina común: 75p
1 cucharadita de cada uno: esencia de vainilla, sal y bicarbonato sódico; muy poco
Muchos ingredientes de chocolate: £2
£9.65
Quienes fueron niños a finales de los años 90 estarán de acuerdo: las galletas BN son las mejores de la historia. Es un hecho. (Para quien no las conozca: dos galletas cuadradas con relleno de chocolate o fresa y ¡hasta tienen cara! Dejaron de venderse en Inglaterra a principios de los años 2000, algún complot gubernamental o algo así, pero seguían disponibles en Francia, lo que nos venía fatal a los británicos). Así que hoy quisimos recrear esta majestuosa galleta. Hacer una tanda normal no bastaba: tenía que ser más grande. Pero ¿cómo agrandar una galleta tan magnífica?
Primero dibujamos un boceto muy elaborado y realista. Por suerte somos antiguos alumnos de arte (es decir, estudiamos arte tres años para los exámenes GCSE), así que se nos da genial el dibujo técnico fiel a la realidad.
Una vez reunidos los ingredientes, batimos la mantequilla con los azúcares hasta obtener una crema y luego añadimos los huevos y los ingredientes secos, un paso fundamental para cualquier buena galleta.

Hicimos todo a mano. Por suerte somos grandes deportistas, además de artistas y cocineros (y matemáticos: fijaos en cómo calculamos los precios. Inspirador).
Después volvió a salir nuestro lado artístico: había que dar a la masa una forma que se pareciera vagamente a una BN. La dividimos en dos y nos pusimos manos a la obra. «¡Parece un culo!», dijo Olivia.
Por desgracia olvidamos que las galletas se extienden al hornearse, así que perdimos prácticamente diez minutos. Pero hicimos una foto de todos modos.

Mientras las dos mitades estaban en el horno, preparamos la glasa de chocolate del relleno con todo lo que encontramos: chocolate en polvo para bebida caliente, pepitas de chocolate e incluso pepitas diminutas del polvo de chocolate; ninguna tableta de chocolate de verdad. También añadimos agua, mantequilla y azúcar glas para obtener una glasa, en vez de un simple amasijo de chocolate fundido. ¡Habría sido absurdo!

Hicimos muchas fotos de este paso porque nos gustó. Las galletas tardaron mucho en el horno (se hornearon dos veces porque eran GALLETAS DE VERDAD), así que las existencias de glasa de chocolate empezaron a menguar. Por suerte quedaban ingredientes y preparamos más.
Las galletas seguían tardando mucho, así que hicimos una pausa para saltar en la cama elástica (después de limpiarla: quizá la tarea doméstica más divertida).

Tras un buen descanso volvimos y las galletas ya estaban listas para recortarlas. Sobraron muchos bordes deliciosos de los que nos… deshicimos. Empezamos a cubrir la galleta inferior con glasa de chocolate, pero pronto vimos que habíamos calculado mal la cantidad. O quizá nos habíamos comido demasiada. En cualquier caso, tuvimos que preparar rápidamente otra pequeña tanda.

Producto terminado: Olivia se prestó amablemente a posar para que se viera que la galleta era tan grande como su cabeza, pues no teníamos una BN normal a mano para comparar. Muy lógico.


El mejor paso vino después: comérnosla.

