«Fistful of Fudge»
Una barrita Fudge gigante que llena la mano
Sobre este proyecto
Una gran barrita de caramelo fudge cubierta de chocolate con un molde casero de cartón.
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Qué documenta el relato original
Estas notas distinguen el resultado descrito de las cantidades o los ajustes que el autor no especificó. Cada enlace lleva al pasaje original.
- Los ingredientes fueron 2 bolsas de fudge, 1 tableta grande de chocolate y un paquete de barritas Fudge normales para comparar. El molde semicircular era cartón curvado dentro de un molde de plum cake y cubierto con film. Las dos bolsas de fudge fueron a una fuente un minuto al microondas, se apretaron en el molde con una cuchara caliente, se alisaron y se congelaron; sobre el fudge cuajado se extendió una capa fina de chocolate y volvió al congelador antes de desmoldar la barra. Apoyada sobre dos Fudge normales, se cubrió con chocolate vertido, se texturizó con un hilo fino al enfriarse y se congeló por última vez. Fuente 1 · Fuente 2 · Fuente 3 · Fuente 4 · Fuente 5 · Fuente 6
Notas del autor
Pasajes seleccionados del relato original. Las cantidades pueden referirse a compras, pruebas o al resultado final; sigue el enlace para leer el contexto completo.
Ingredientes: 2 x bolsas de fudge 1 x tableta grande de chocolate Un paquete de minúsculas Fudge normales para comparar… ¡bah!
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Primer paso: hacer el molde. Para lograr una sección semicircular (más o menos) perfecta se necesita un máster en Ingeniería del Papel de la Universidad de Brunel. ¡Por suerte lo tenemos! Curvamos un cartón, lo sujetamos dentro de un molde rectangular y lo forramos con film transparente.
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El relato original
«Con un dedo de Fudge basta para darles un capricho a tus hijos», cantaba aquel anuncio que ha envejecido bastante mal. Los niños de hoy no se conforman con un dedo de Fudge: para empezar, lleva «15p» impreso. Es el equivalente en golosinas a decir «Eso es todo lo que vales para mí». ¿Acaso sorprende que los niños de 10 años se operen la nariz y se hagan tatuajes? (No es un dato real, pero ayuda a este desahogo). ¡Así de baja tienen la autoestima!
¿De verdad quieres darles un capricho a tus hijos, perdón… a «los chavales»? ¡Dales un puñado de Fudge!
Ingredientes:
2 x bolsas de fudge
1 x tableta grande de chocolate
Un paquete de minúsculas Fudge normales para comparar… ¡bah!

Primer paso: hacer el molde. Para lograr una sección semicircular (más o menos) perfecta se necesita un máster en Ingeniería del Papel de la Universidad de Brunel. ¡Por suerte lo tenemos! Curvamos un cartón, lo sujetamos dentro de un molde rectangular y lo forramos con film transparente.
Segundo paso: fundir el fudge. Ponemos las dos bolsas en una fuente, las calentamos un minuto en el microondas y echamos la mezcla en el molde.

Tercer paso: apretamos el fudge (je, je) contra el molde con una cuchara caliente y alisamos la parte superior para crear una buena base para la barrita terminada. Metemos todo en el congelador para que cuaje.

Cuarto paso: cubrimos el fudge cuajado con una capa fina de chocolate y volvemos a alisarla. De vuelta al congelador.

Quinto paso: desmoldar. Sacamos el molde del congelador y, conteniendo la respiración, desprendemos la pieza y le damos la vuelta sobre su base.

Sexto paso: ¡a ponerse el abrigo! Apoyamos la barrita en un par de Fudge normales (para algo tenían que servir) para elevarla y poder cubrirla. Vertimos encima chocolate fundido y lo extendimos con cuidado hasta cubrirla por completo. Mientras se enfriaba, dejamos caer un hilo fino de chocolate por arriba para darle textura. Otra vez al congelador para el enfriamiento final.

Séptimo paso: ¡zas! ¿Alguna vez te han dado en la cara con un bloque de fudge del tamaño de un tronco? ¡Ahora sí! Solo queda cortar un extremo y contemplar el interior de fudge…

