«Giant Pocky»
Palitos gigantes bañados en chocolate
Introducción
Quiero dedicar mi primer snack gigante a mi nueva novia, Frida, que es sin duda maravillosa por dentro y por fuera. Me gustan muchas cosas japonesas, entre ellas los Pocky. Suelo comprar en ASDA, donde no los venden, aunque sí puedo encontrarlos en Tesco y Morrisons. Así que decidí hacerlos con ingredientes de ASDA y a menor coste por volumen que los originales.
Paso 1: ingredientes
Me han dicho que el coste total fue de unas dos libras esterlinas, aunque no me preguntéis cuánto costó cada cosa. Reuní dos paquetes de palitos de pan y dos paquetes de cobertura de chocolate para pasteles, todo comprado en ASDA.

Paso 2: equipo especial (además de lo que ya tendríais en casa)
Por falta de planificación pensaba usar pinzas de la ropa e hilo, pero las pinzas apretaban demasiado y rompían los palitos. Encontré unas pinzas de plástico muy flojas que sí funcionaron. Tampoco encontré cordel por ninguna parte, así que tuve que usar hilo en su lugar (¡vaya recurso!). Estas piezas blancas de plástico acabaron sin usarse.
Paso 3: montaje del equipo especial
Tendí el hilo entre un armario y una estantería. Ensarté las pinzas en un tramo y las fui pasando alternativamente sobre el otro para mantenerlas un poco separadas.

Paso 4: ¡a fundir!
Buscad dos recipientes altos, más o menos de la longitud de los palitos, uno lo bastante estrecho para caber dentro del otro. Llenad el estrecho de chocolate y el ancho de agua hirviendo; después colocad el estrecho dentro del ancho.

Paso 5: esperar
Esperad. Al final trasladé el recipiente estrecho a otro ancho más alto para rodearlo con más agua hirviendo. También coloqué los recipientes sobre una bandeja: así podía añadir agua caliente sin vaciar la anterior. Y, si alguien se pregunta qué aparece a mitad de la parte derecha de la foto, es un avión teledirigido sin revestimiento ni alas.
Paso 6: bañar los palitos
Empezad a sumergir los palitos de pan en el chocolate. Dejad escurrir el exceso sobre el recipiente estrecho para desperdiciar lo menos posible. Una vez bañados, colgadlos del equipo especial mencionado antes. Cuando baje el nivel del chocolate, recomiendo usar otro palito como una especie de pincel.

Paso 7: esperar (otra vez)
Esperad… otra vez. Cuando podáis tocar la punta inferior sin que os quede una gota de chocolate tibio en el dedo, ya podéis descolgarlos. Mientras estén colgados, conviene poner algo debajo; si no, acabaréis con la alfombra muy manchada de chocolate.

Paso 8: ¡a disfrutarlos!
Llegados aquí podéis sentaros a admirar el trabajo… o hacer como mi hermano y yo y lanzaros sobre ellos como una manada de castores acelerados. En la foto no hay Pocky normales en un vaso pequeño sobre un platillo: son vuestros Pocky gigantes en un plato de cena y un vaso de pinta.
