«Chocomel Krispie»
Un bloque gigante de cereales con caramelo y chocolate
Después de robar a mis padres uno de sus snacks de Rice Krispies cubiertos de chocolate y caramelo de ASDA, pensé de inmediato: «¡Yo podría hacer uno gigante!». Es un proyecto bastante sencillo con:
Rice Krispies (£2.29)
2 tabletas grandes de chocolate (£1.98)
1 bolsa de Werther’s Original (usé los duros, aunque quizá los blandos habrían funcionado mejor)
¡Manos a la obra!
—Por si todo sale mal con los Werther’s—
Caramelo casero (mantequilla, azúcar y sirope; probablemente unas £3.00)

Dedica unos ocho minutos a desenvolver todos los dichosos Werther’s.

Ponlos en una fuente de cristal sobre una cacerola con agua hirviendo.

Vaya, qué despacio se funden.
Después de un rato (10 minutos), añade una cucharada sopera de leche (a menos que ya se hayan convertido en una pasta líquida, a diferencia de mi mezcla apenas blanda). Espera más…
DESASTRE
Los Werther’s no se fundían bien y estaban cada vez más cerca de quemarse.
¡Papá al rescate! Raspa toda la pasta de Werther’s medio blanda y ponla en una cacerola con mantequilla y sirope dorado. Remueve un rato y añade azúcar demerara hasta lograr una consistencia pegajosa. Sécate el abundante sudor de la frente y prepárate para lo divertido (machacar).
Añade el caramelo a un bol lleno de Rice Krispies y mezcla. Debe haber suficiente para que la mezcla quede espesa, pero no tanto que empalague.

Cuando tenga la consistencia adecuada, comprímela en una fuente o molde grande y déjala enfriar.

Una vez fría,

saca la mezcla crujiente del molde, ponla boca abajo sobre papel vegetal o aluminio y prepárate para fundir el chocolate.
Puedes fundirlo sobre una cacerola con agua hirviendo (yo no podía: aún tenía pegada la pasta de Werther’s a la fuente de cristal) o en el microondas (en tandas cortas de 10 segundos para que no se queme). (De momento usa solo una tableta).

Extiende el chocolate con una cuchara (no lo viertas: solo debe haber suficiente para cubrirla ligeramente). Cuando hayas cubierto los lados y la base, métela en la nevera y espera…

Una vez cuajado el chocolate, sácala de la nevera y dale la vuelta. Funde la otra tableta y extiéndela con una cuchara. Otra vez a la nevera.

Cuando todo esté bien cuajado, sácala de la nevera. Busca el cuchillo más afilado, porque esta bestia cuesta cortarla (aunque sorprendentemente se come con facilidad).
¡Y ya está terminado el snack gigante!

Calorías: incontables
¿Te dará diabetes? Sí.
¿Te romperá los dientes? Es muy posible.
¿Merece la pena? Desde luego.